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Apocalipsis 17-18

Un Estudio Bíblico por Jack Kelley

Al concluir los juicios de las copas de la ira de Dios, llegamos al final de la gran tribulación. Pero ahora, nos volvemos un poco hacia atrás para conocer los detalles de la destrucción de Babilonia. ¿Recuerdan ustedes el versículo de Apocalipsis 16:19? "Y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira". Pues bien, los capítulos 17 y 18 nos dan ese detalle golpe por golpe. Casi desde el inicio del tiempo, la historia del hombre sobre la Tierra ha sido la Historia de Dos Ciudades. Babilonia es la ciudad del hombre, y Jerusalén la Ciudad de Dios. Entonces, no es ninguna coincidencia de que en los días finales de la Era del Hombre, veamos la batalla que involucra a estas dos ciudades.

Apocalipsis 17

"Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación.

Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio:

BABILONIA LA GRANDE,
LA MADRE DE LAS RAMERAS
Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.

Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro"(Apocalipsis 17:1-6).

Como lo mencioné en mi artículo anterior, existen tres facetas en el sistema mundial babilónico las cuales han esclavizado a la humanidad en todas las épocas, y estas son la religiosa, la comercial y la gubernamental. Trataremos primero con la religiosa, la cual es caracterizada por la mujer. Observen que ella está sentada sobre una bestia. El jinete siempre controla al animal, y la tercera mención de siete cabezas y diez cuernos indica que esa es la misma bestia que salió del mar en Apocalipsis 13, la cual recibe el poder de Satanás, el dragón de Apocalipsis 12. Esto nos indica que el anticristo inicialmente obtendrá su poder por medio de su asociación con la religión única y mundial. Habiendo luchado durante la mayor parte del siglo pasado para despojarse de su relación con el único y verdadero Dios, el hombre abrazará a este nuevo dios. Jesús dijo, "Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis" (Juan 5:43).

A esta mujer se le llama "un misterio, Babilonia" porque ella no es Babilonia, como pronto lo veremos. Pero la religión babilónica es literalmente la madre de todos los cultos y mitologías que se han formado para oponerse al Evangelio.

En Génesis 10, cuando Nimrod fundó Babilonia, su esposa Semiramis sembró las primeras semillas de la falsa religión al haber afirmado que su hijo Tamuz era el hijo sobrenatural del dios Sol, imitando la promesa dada por Dios en el Jardín del Edén de que la simiente de la mujer redimiría a la humanidad.

Según la tradición, cuando Tamuz murió en un accidente de cacería, ella entró en un período de duelo de 40 días. Cerca del final de este tiempo, ella quemó un leño (yule que en el idioma babilónico significa niño), conforme el sol lentamente se ocultaba (moría). Después de la noche más larga del año, el solsticio de invierno, Tamuz volvió a la vida, siendo ésta la primera resurrección falsa del mundo. En señal de regocijo ella decoró un árbol siempre verde (árbol de navidad), que es un símbolo de vida, y sirvió pastelillos con las iniciales de su hijo para conmemorar el evento. Hoy le llamamos a estos pastelillos “panes calientes en cruz”, puesto que la “T” babilónica se parece a la “X” de nuestro idioma. Y como si fuera para validar esta celebración, el sol comenzaba a retornar a la vida también.

Luego ella conmemoró los 40 días de duelo (que ahora le llamamos Cuaresma), formando un sacerdocio célibe para que guiara a las personas en la adoración de su hijo resucitado. Declaró al sumo sacerdote infalible y ella se proclamó como la Reina del Cielo, y así se inició el culto de la madre-hijo. Todas las mitologías que surgieron desde ese entonces, han incluido algunos elementos de esta historia. En la versión egipcia a ella se le conoció como Isis; en neo Babilonia como Astoret, o Istar; en Canaán como Astarté; en Grecia como Afrodita, y en Roma como Venus. A ella también se le llama la diosa del amor y de la fertilidad. Su objetivo principal siempre ha sido usurpar el papel de Dios como el único Dador y Sostenedor de Vida.

"Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será" (Apocalipsis 17:7-8).

A la bestia se le identifica como al anticristo habitado por Satanás, quien esta vez, utiliza el nombre de Dios que ha corrompido, para significar su supuesta muerte y resurrección. Y de nuevo podemos ver que nuestros nombres han sido escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida del Cordero. Es grandioso tener una reservación confirmada en el lugar más deseado de todo el universo, y hecha por el propio Dueño.

"Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición" (Apocalipsis 17:9-11).

Las imágenes de las siete cabezas y los diez cuernos han sido ahora ampliadas para darnos una mejor visión. En todos los registros históricos, la ciudad sobre siete colinas es Roma, la cual es la sede actual de la religión babilónica. Ésta se había mudado a Pérgamo durante el reinado de los griegos, y posteriormente a Roma. Más tarde, en el Siglo IV d.C., se mezclaría con el cristianismo, convirtiéndose así en el Sacro Imperio Romano, y luego en la Iglesia Católica. Una metamorfosis adicional (¿quizás con el Islam?) la hará en la mujer que se sienta sobre la bestia.

En la fecha cuando Juan escribió esto, la historia había registrado la caída de cinco imperios mundiales, Egipto, Asiria, Babilonia, Persia y Grecia. El imperio que estaba entonces era Roma, cuyos componentes (España, Inglaterra y los EE.UU.) han reinado hasta esta fecha. El que aun no ha venido es un renacimiento del antiguo Imperio Romano, el cual pronto saldrá de la actual Unión Europea. El octavo rey es el anticristo, el cual no se identifica particularmente con ninguno de los siete reinos anteriores, pero que en sus metas y ambiciones, pertenecerá a todos ellos. Esto podría ser una pista que indica que el anticristo no habrá tenido previamente una posición de liderazgo en la Unión Europea, sino que vendrá de afuera de la estructura política actual del grupo.

"Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles" (Apocalipsis 17:12-14).

Algunas personas ven los diez cuernos como las diez regiones del gobierno mundial venidero. Otras los ven como los diez miembros que ostentan todos los poderes en la Unión Europea. De cualquier manera, todos tendrán autoridad gubernamental sobre la Tierra bajo el liderazgo del anticristo, eventualmente reuniendo a todos los ejércitos del hombre para oponerse al retorno del Señor Jesús con Su Iglesia. Las tres palabras para describir a Sus seguidores son siempre y únicamente usadas para la Iglesia, y Jesús viene con nosotros, no por nosotros.

"Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios. Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra" (Apocalipsis 17:15-18).

Esta es la destrucción de la Babilonia religiosa, la cual fue anticipada en Apocalipsis 14:8. A pesar de que el anticristo subió al poder con el auspicio de la religión mundial única, este mismo sistema religioso se convierte en una barrera para su meta final de ser adorado como el único dios. Y así es como la babilonia gubernamental (política) se vuelve en contra de la babilonia religiosa para destruirla. Observen que es Dios Quien los pone en esta situación. Durante “una hora” (la duración de la gran tribulación) la bestia y sus diez reyes tienen el poder sobre la Tierra para poder destruir a la mujer que fue la que hizo posible que tuvieran el poder, cumpliendo así el propósito de Dios.

Apocalipsis 18

En algún momento de esta situación, posiblemente durante la preparación para la destrucción de la iglesia ramera, el centro mundial de operaciones del anticristo se trasladará de Roma a Babilonia. Zacarías 5:5-11 nos habla sobre una mujer dentro de un canasto (efa), la cual representa la iniquidad del mundo, y que es trasladada de su posición actual a un lugar preparado para ella en la planicie de Sinar, lo cual es una referencia a la localización de Babilonia y que es el actual Irak. Unas mujeres con alas de cigüeña, un ave inmunda, levantan el canasto en el aire y lo llevan allá.

La Babilonia de Nabucodonosor había sido conquistada por los persas cerca de cien años antes de la profecía de Zacarías. Dentro de los siguientes 200 años, los persas serían vencidos por Alejandro Magno, quien tenía la intención de dragar el río Eufrates para hacer de Babilonia un gigantesco puerto fluvial para que pudieran llegar barcos del Golfo Pérsico y de otras regiones del oriente. Sin embargo, Alejandro murió sin haber iniciado su proyecto. Cuando uno de los sucesores de Alejandro construyó su puerto de ensueño en una bahía natural sobre el vecino Río Tigres y lo llamó Bagdad, Babilonia menguó a ser un pueblo de 10.000 habitantes, y sus muros masivos fueron derribados para utilizarlos como ladrillos de construcción.

Las condiciones presentes en Irak podrían perfectamente estarnos dirigiendo hacia el cumplimiento de la profecía de la Biblia para que Babilonia sea restaurada en una poderosa ciudad, en preparación a su última y completa destrucción. Ninguna otra ciudad, excepto Jerusalén, se menciona tanto en la Biblia como Babilonia, y en los seis capítulos dedicados a su destrucción (Isaías 13-14, Jeremías 50-51, y Apocalipsis 17-18), nunca ha sido destruida de la manera como se indica en estos pasajes. De hecho, una de las grandes sorpresas de la Guerra del Golfo fue la visión de Babilonia, la cual había sido reconstruida a un costo de mil millones de dólares, y lucía allí, alta y orgullosa, sobre los bancos del río Eufrates.

Y como es muy tentador tomar estos pasajes de manera figurada, y verlos como que representan, por ejemplo, a Nueva York, o a alguna otra ciudad, y en el tanto como podamos estar de acuerdo en que este tipo de castigo ciertamente lo merecen estas otras ciudades, simplemente no existe ninguna razón bíblica para hacerlo. Las planicies de Sinar es un lugar geográfico específico en Irak, y después de que la religión pagana se mudó a Pérgamo durante el tiempo del Imperio Griego, nunca regresó allá como lo requiere la profecía bíblica.

Así que mientras no existe ninguna indicación específica de esto en las Escrituras, yo creo que la mujer en Zacarías 5 es la misma mujer en Apocalipsis 17 la cual ha retornado de Roma a su lugar de origen en Babilonia, en cumplimiento a la profecía de Zacarías.

"Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria. Y clamó con voz potente, diciendo:

Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites.

Y oí otra voz del cielo, que decía:

Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades. Dadle a ella como ella os ha dado, y pagadle doble según sus obras; en el cáliz en que ella preparó bebida, preparadle a ella el doble. Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto; por lo cual en un solo día vendrán sus plagas; muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga.

Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio, parándose lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad de Babilonia, la ciudad fuerte; porque en una hora vino tu juicio!" (Apocalipsis 18:1-10).

Una vez más vemos a la Babilonia religiosa en ruinas, quemada por el fuego del justo juicio de Dios, en una ampliación de Apocalipsis 17:16. Ella ha esclavizado a los hijos de Dios con sus inquisiciones y amenazas de castigo eterno, con sus leyes hechas por el hombre, con sus obras religiosas opresoras, y con su voraz sed de riqueza, y ahora ella recibe el doble como castigo. Y ahora sigue el componente comercial.

"Y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías; mercadería de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas, de lino fino, de púrpura, de seda, de escarlata, de toda madera olorosa, de todo objeto de marfil, de todo objeto de madera preciosa, de cobre, de hierro y de mármol; y canela, especias aromáticas, incienso, mirra, olíbano, vino, aceite, flor de harina, trigo, bestias, ovejas, caballos y carros, y esclavos, almas de hombres.

Los frutos codiciados por tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas te han faltado, y nunca más las hallarás.

Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se pararán lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando, y diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas! Porque en una hora han sido consumidas tantas riquezas.

Y todo piloto, y todos los que viajan en naves, y marineros, y todos los que trabajan en el mar, se pararon lejos; y viendo el humo de su incendio, dieron voces, diciendo: ¿Qué ciudad era semejante a esta gran ciudad? Y echaron polvo sobre sus cabezas, y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo: ¡Ay, ay de la gran ciudad, en la cual todos los que tenían naves en el mar se habían enriquecido de sus riquezas; pues en una hora ha sido desolada! Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, apóstoles y profetas; porque Dios os ha hecho justicia en ella.

Y un ángel poderoso tomó una piedra, como una gran piedra de molino, y la arrojó en el mar, diciendo:

Con el mismo ímpetu será derribada Babilonia, la gran ciudad, y nunca más será hallada. Y voz de arpistas, de músicos, de flautistas y de trompeteros no se oirá más en ti; y ningún artífice de oficio alguno se hallará más en ti, ni ruido de molino se oirá más en ti. Luz de lámpara no alumbrará más en ti, ni voz de esposo y de esposa se oirá más en ti; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; pues por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones. Y en ella se halló la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra" (Apocalipsis 18:11-24).

Podríamos dedicarle bastante tiempo a discutir los detalles de la destrucción de Babilonia, pero un rápido repaso de Isaías 13-14 y de Jeremías 50-51 nos será obvio de que nunca antes en la historia esta malvada ciudad y todo lo que representa, ha sido totalmente destruida. Y aun si la propia ciudad ha sido reducida a polvo y lo que quedó echado al mar, los sistemas que fueron creados allí ciertamente han subsistido hasta nuestros días. En lo que me gustaría enfocarme aquí es en la naturaleza insidiosa del sistema mundial del comercio y cómo ha esclavizado a la humanidad al punto que éste ha sobrepasado la opresión religiosa que ya hemos discutido, porque, por su naturaleza, cierra las puestas a la verdad de Dios. Consideren las siguientes palabras del Señor en Sus Parábolas del Reino. "El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa" (Mateo 13:22).

De mis estudios he llegado a la conclusión de que con la subida de los sistemas mundiales religioso, político y económico del anticristo, todos estos serán consolidados bajón una sola autoridad, y esta autoridad estará localizada en Babilonia. Todo esto comprenderá al Vaticano, la Meca, las Naciones Unidas, los mercados bursátil y de bienes de consumo y el del intercambio monetario, todos en un solo sistema.

Muchos de nosotros no nos hemos dado cuenta hasta qué grado es que estamos esclavizados. Y no es sino hasta que usted se sale del sistema que empieza a realizar la atadura que tenía. Su audiencia norteamericana se reía a carcajadas cuando Charles “el Tremendo” Jones, uno de mis cómicos favoritos, los acusaba de “gastar el dinero que no tenemos, comprar las cosas que no necesitamos para impresionar a la gente que nos desagrada”. Esta acusación iba más allá de la verdad, pero parece que lo único que podemos hacer con eso es reírnos de nosotros mismos.

El secreto para el éxito fue una vez identificado como la habilidad de encontrar una necesidad y llenarla. Y ahora, la industria de la publicidad promete, “Usted crea el producto, y nosotros creamos la necesidad para este”. Los costos promocionales pueden añadirle de un 30 a un 50% al precio del artículo que compramos, y aun así, de manera voluntaria pagamos el precio, porque el resto de la gente lo está pagando. Luego le agregamos el costo del financiamiento a nuestras compras porque en realidad no tenemos los ingresos reales para tener el estilo de vida al que hemos sido manipulados a tener. Entonces, prestamos del futuro para pagar en el presente. Los norteamericanos por lo general gastan un 125% de sus ingresos anuales, acumulando así miles de miles de millones de dólares en deudas producto del consumo, solamente para aparentar ser más exitosos de lo que en la realidad admiten ser, porque la industria publicitaria hace parecer que eso es lo correcto de hacer.

En el año de 2006, cada dólar que un norteamericano ganó desde el 1 de enero hasta el 3 de junio, será necesario para pagar los impuestos que nuestro gobierno recauda de todos nosotros. Los costos escondidos de la promoción y del crédito consumirán el resto de lo que queda. Estamos apenas a dos eventos médicos de la bancarrota, y la mayoría de nosotros no podría sobrevivir ni siquiera 60 días sin ingresos. Y aun así creemos que somos libres.

Para el resto del así llamado mundo desarrollado, se pueden citar estadísticas similares, a pesar de que con frecuencia estas son generalmente oscurecidas por las promesas ridículas de los gobiernos de hacerse cargo de ellas. (¿Es que no nos damos cuenta de que los gobiernos no producen riqueza sino que la consumen?) Para el resto de la gente, los ingresos contados al centavo, mantienen a las personas en un estado de pobreza que realmente se puede sentir, mientras que los que les pagan esos centavos, generalmente disfrutan de un estilo de vida de un lujo obsceno.

Así que ya sea que piense que es rico o que sepa que es pobre, el ser humano promedio está económicamente esclavizado de por vida. Y así como Dios odia la falsa religión, de la misma manera odia el sistema económico que esclaviza a Su pueblo. Y entonces, cuando sea el momento de enviar Su venganza sobre los responsables, no habrá nada que la detenga. Los gritos de utilizar la fuerza excesiva y de la inapropiada falta de moderación, caerán en oídos sordos esta vez. La Babilonia comercial y su sistema mundial de esclavitud que han oprimido a la humanidad, ya no lo harán más, y todos aquellos que se han enriquecido con este sistema, lamentarán su pérdida.

La próxima vez tendremos a la vista la Babilonia gubernamental (política). Nos vemos entonces.